El 80/20, plazos, integración con tus sistemas, criterio humano, seguridad de datos y cómo se mide la operación.
Ponemos ingenieros de IA dentro de tu operación y nos quedamos hasta que funciona, y después seguimos. No vendemos una licencia ni un proyecto que termina en la salida a producción: diseñamos, integramos y operamos agentes y copilotos sobre los sistemas que ya usás, y después seguimos incorporando casos de uso mes a mes.
Ninguno de los dos. Una consultora entrega un informe y se va; un producto te deja la integración y la operación a cargo. Nosotros trabajamos sobre una base técnica ya construida y probada en producción, y nos quedamos operándola con tu equipo.
Empresas medianas y grandes con operación real, sistemas ya instalados y volumen conversacional: mucho de lo que entra por cualquier canal es repetitivo y hoy lo absorbe tu equipo. Si el volumen crece más rápido que la estructura, es para vos.
No. Nos integramos con lo que ya usás; no cambiamos tu CRM, tu ERP ni tu sistema de gestión. Y no reemplazamos a tu equipo: la IA absorbe el volumen repetitivo y las personas se quedan con lo que requiere criterio humano.
Un sistema de IA tiene siete capas: canales, agentes, modelo operativo, integración, orquestación humana, acceso a los datos y seguridad. Las siete ya existen y ya están funcionando con usuarios reales. La que falta es la tuya —tu proceso, tus reglas, lo que tu empresa sabe— y ahí va todo el esfuerzo del equipo. Que las otras estén construidas no reduce el trabajo: lo concentra donde genera valor.
El primer proceso queda operando en producción en semanas, y los primeros resultados medidos llegan poco después. Mes 1: diagnóstico y roadmap. Mes 2: diseño, integración y salida a producción. Mes 3: optimización con conversaciones reales, dashboards y copilotos.
Por el diagnóstico. Relevamos tu operación real, identificamos dónde se fuga valor y definimos el primer caso de uso con criterio. Tiene alcance y plazo definidos, y los entregables quedan tuyos, sirva o no que sigamos juntos.
Ahí empieza lo que llamamos Evolve: se mide con tus dashboards, se ajustan los comportamientos con conversaciones reales, se suma capacidad cada mes —un canal, una excepción, un proceso nuevo— y todo lo aprendido queda en el modelo operativo, lo que abarata el caso siguiente.
Por API. Nos conectamos con tu CRM, tu ERP, tu sistema de gestión o tu base de datos siempre que exponga una API. Tu equipo solo habilita los accesos: no hay migración de datos ni desarrollo on-premise.
No. La salida a producción es por etapas: arranca con un alcance controlado y se amplía a medida que los números lo respaldan. Tu equipo sigue trabajando como siempre, con menos carga.
Chat, voz, web y correo, con contexto compartido entre canales: si la conversación empieza en un canal y sigue en otro, no se pierde nada. En WhatsApp somos Meta Business Partner, con integración directa a la API oficial.
Human in the loop: el sistema detecta cuando la conversación necesita criterio humano y escala a tu equipo con todo el contexto y el historial, sin que la persona repita nada. Está activo desde el primer día, no es una excepción del sistema: es parte del diseño.
Entorno de integraciones aislado, credenciales encriptadas, tráfico firmado, cifrado en tránsito y en reposo, autenticación multi-factor y control de acceso por rol. Cada operación queda trazada.
No. Los datos de las conversaciones no se usan para entrenar modelos de terceros externos a P4D.
Es el conocimiento de tu empresa —procedimientos, políticas, catálogo, historial y los criterios que hoy dependen de tres personas— estructurado y disponible para cada agente y cada canal. No decide: recuerda, ordena y pone a disposición. Las decisiones siguen teniendo dueño.
Con tus datos internos accesibles: dashboards dinámicos, reportes y copilotos hechos a la medida de cada área, para consultar sin depender de nadie. No es sólo lo que pasa en el contacto — es todo lo que tu empresa registra. Los criterios de éxito se acuerdan antes de construir, no después.